Apple Vision Pro fracasó y nadie quiere admitir por qué

Apple Vision Pro en un Apple Store


USD 3,500. Ese es el precio de entrada al futuro según Apple. O al menos eso nos vendieron cuando lanzaron el Vision Pro con ese video épico donde la gente flota en sus salas haciendo... ¿qué exactamente? Porque un año después del lanzamiento, casi nadie lo usa.

Y el silencio en los medios tech es ensordecedor.

El elefante VR en la habitación

Seamos brutalmente honestos: el Vision Pro es un fracaso comercial. No importa cuántos artículos pagados lean diciendo "necesita tiempo para madurar" o "es tecnología visionaria". Los números no mienten.

Apple vendió aproximadamente 200,000 unidades en su primer año. Para contexto, vendieron más de 230 millones de iPhones en el mismo período. El Vision Pro es un error de redondeo en las finanzas de Apple.

Pero nadie en el ecosistema tech quiere decirlo en voz alta porque... bueno, es Apple. Y criticar a Apple es como criticar a tu religión: te ganas enemigos instantáneos.

El problema no es el precio (aunque sí, es carísimo)

Todos los artículos se enfocan en el precio. "USD 3,500 es mucho para un headset", dicen. Y sí, obvio. Pero ese no es el problema real.

La gente gasta USD 1,500 en un iPhone sin pestañear. USD 2,000 en una MacBook es "inversión". El precio no es el issue cuando el producto realmente cambia tu vida.

El problema es que el Vision Pro no cambia nada.

¿Para qué sirve realmente?

Okay, pensemos: ¿qué hace el Vision Pro que justifique usarlo?

Ver películas: Podés hacerlo en tu tele sin ponerte un ladrillo en la cara. Trabajar: Nadie va a usar un headset 8 horas seguidas. Es físicamente agotador. Gaming: Los juegos disponibles son limitados y mejor experiencia tenés en una PS5. Videollamadas: Tu Persona digital se ve creepy. Todos lo admitimos.

Entonces, ¿para qué? ¿Para mostrarles a tus amigos que tenés USD 3,500 de sobra?

El metaverso que nadie pidió

Apple aprendió cero de los errores de Meta. Zuckerberg se quemó miles de millones tratando de convencernos de que queremos vivir en mundos virtuales. No los queremos.

La realidad es suficientemente interesante (y agotadora) como para necesitar una versión digital. No queremos reuniones en VR, queremos menos reuniones. No queremos espacios de trabajo virtuales, queremos trabajo remoto real donde no tengamos que fingir productividad.

El Vision Pro es la respuesta de Apple a una pregunta que nadie hizo.

La incomodidad que todos ignoran

Usemos palabras simples: es incómodo de usar.

Pesa medio kilo. Te marca la cara. Te marea después de una hora. Te aísla completamente del mundo real (lo cual suena genial hasta que tu gato te salta encima y casi te matás del susto).

Apple diseñó el headset más elegante del mercado y sigue siendo un headset. Y los headsets tienen un problema fundamental: nadie quiere tener algo pesado en la cara por períodos extendidos.

Es ergonomía básica que Apple decidió ignorar por estética.

El software fantasma

Acá viene lo peor: casi no hay apps.

El App Store del Vision Pro parece un cementerio digital. Los desarrolladores no están invirtiendo en crear contenido porque no hay usuarios. No hay usuarios porque no hay contenido. Es el ciclo de la muerte de cualquier plataforma.

Netflix ni siquiera se molestó en hacer una app nativa. YouTube tampoco. Si los gigantes del streaming no creen en tu plataforma, ¿quién va a creer?

Apple vs. Realidad

Lo más irónico es que Apple siempre se burló de productos que "solucionan problemas que no existen". Lo hicieron con Google Glass. Lo hacen con cualquier competidor que lance algo raro.

Y luego lanzan el Vision Pro: un producto que soluciona un problema que nadie tiene.

¿Necesitás pantallas virtuales flotando en tu sala? No. ¿Necesitás ver fotos en 3D? Tampoco. ¿Necesitás un avatar digital tuyo? Definitivamente no.

El futuro que no llegó

Los fanboys de Apple dirán: "Es tecnología early adopter, va a mejorar". Seguro. Pero eso no cambia que el concepto mismo está equivocado.

No importa cuánto mejoren la tecnología si la base es: "ponete algo pesado en la cara para hacer cosas que podés hacer sin él".

El iPhone funcionó porque resolvió problemas reales: teléfono, internet, cámara, música, todo en uno. El Apple Watch funcionó porque fitness tracking y notificaciones en la muñeca son útiles.

¿El Vision Pro qué resuelve? ¿La necesidad de gastar USD 3,500?

Lo que Apple no quiere que sepas

Hay reportes de que Apple ya está reduciendo la producción. Las tiendas físicas tienen unidades acumulando polvo. Los early adopters lo usan cada vez menos.

Pero Apple nunca admitirá el fracaso públicamente. Lo harán de la forma corporativa: dejarán morir el producto silenciosamente, lanzarán una versión "2.0" con mejoras menores, y eventualmente lo discontinuarán sin hacer ruido.

Como hicieron con el HomePod. Y el AirPower. Y tantos otros productos que prefieren olvidar.

¿Hay salvación?

Teóricamente, sí. Si Apple:

- Baja el precio a USD 1,000 o menos - Reduce el peso a la mitad - Consigue que Netflix, YouTube y los grandes desarrollen apps nativas - Encuentra un killer feature real (algo que SOLO pueda hacer el Vision Pro y que la gente realmente necesite)

Pero eso requeriría admitir que se equivocaron. Y Apple es alérgico a admitir errores.

La lección más grande

El fracaso del Vision Pro nos enseña algo importante: ni siquiera Apple puede convencer a la gente de comprar algo que no necesita.

Durante años pensamos que Apple podía vender cualquier cosa. Que su marca era tan poderosa que la gente compraría lo que sea que lancen.

El Vision Pro demostró que eso es mentira. La gente no es estúpida. No va a gastar miles de dólares en tecnología cool que no mejora su vida de ninguna manera tangible.

¿Comprarías un Vision Pro si tuvieras el dinero? ¿O es una de esas cosas que se ven increíbles en videos pero inútiles en la vida real? Porque para mí, es el equivalente tech de un auto deportivo: impresionante de ver, impractico de usar.


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