Durante décadas, el marketing vivió de un modelo simple: el embudo de conversión. Primero haces que el consumidor te conozca, luego despiertas su interés, después creas deseo y finalmente cierras la venta. Lineal, predecible, medible. El problema es que la Generación Z, los nacidos entre 1997 y 2012 aproximadamente, nunca siguió ese modelo, y en 2026 está quedando definitivamente obsoleto para cualquier marca que quiera conectar con ellos.
Lo que reemplaza al embudo no es otro embudo. Es un loop infinito que mezcla inspiración, exploración, comunidad y lealtad en un orden que varía para cada persona y cada categoría de producto. Entenderlo no es opcional para las marcas: según datos de Bank of America, el poder de gasto de la Generación Z crecerá de 2.7 billones de dólares en 2024 a 12.6 billones globalmente para 2030.
TikTok como motor de búsqueda, no solo de entretenimiento
El cambio más documentado y al mismo tiempo el más subestimado por las marcas tradicionales es este: la Generación Z no comienza su proceso de compra en Google. Comienza en TikTok o Instagram. El Q2 2025 Pulse Survey de Sprout reveló que más de la mitad de los consumidores Gen Z inician su búsqueda de productos directamente en redes sociales, sin pasar por un buscador tradicional.
Esto no aplica solo a ropa o cosméticos. Aplica a restaurantes, servicios, tecnología, libros, viajes y hasta decisiones financieras. La razón es clara: TikTok e Instagram ofrecen algo que Google no puede replicar fácilmente, que es la validación de comunidad en tiempo real. Ver a alguien como tú usando un producto y contando su experiencia honesta —incluyendo las partes malas— genera más confianza que cualquier reseña en un sitio de e-commerce.
El reporte del Estado de Tendencias de Redes Sociales 2026 de Power Digital especifica que el 60% de los usuarios de Instagram confía en la plataforma para investigar productos, un incremento del 16% respecto al año anterior. En TikTok, el 54% usa la plataforma específicamente para investigar antes de comprar. Estos no son números de descubrimiento casual; son números de investigación activa e intencional.
El proceso real de decisión: obsesivo, no lineal
Una vez que algo capta la atención de un consumidor Gen Z, la investigación que sigue es exhaustiva. No es raro que revisen decenas de videos, comparativos, foros, comunidades de Reddit o Discord, y reseñas de creadores especializados antes de hacer clic en "comprar". La investigación de Vogue Business y la agencia de cultura juvenil Archrival describe el proceso como un loop de inspiración → exploración → comunidad → lealtad que puede durar días o semanas dependiendo del precio y la categoría.
La tienda física todavía importa, pero no de la manera en que las marcas la concebían. La Generación Z usa el espacio físico para verificar lo que ya investigó en línea, no para descubrir. Van a la tienda a confirmar que la textura del producto es la que esperaban, que la talla le queda bien, que el dispositivo se siente como en los videos. La decisión ya estaba prácticamente tomada antes de entrar por la puerta.
El 82% de la Generación Z planeó comprar dupes —alternativas más baratas a productos premium— durante la temporada navideña de 2025, según datos del sector. No es que no puedan pagar el original; es que investigan tanto que encuentran alternativas con calidad equivalente a menor costo, y ven esa decisión como inteligente, no como una concesión.
La lealtad que las marcas no compran con publicidad
Aquí viene el punto que más incomoda a los equipos de marketing tradicionales: la Generación Z no se fideliza con anuncios. Se fideliza con coherencia entre lo que una marca dice y lo que hace, con la calidad real del producto y con la autenticidad de los creadores que la representan.
El 52% de la Generación Z siente una conexión más cercana con creadores de redes sociales que con personalidades de televisión, según el reporte de Tendencias de Medios Digitales 2025 de Deloitte. Esto significa que una colaboración genuina con un creador que comparte los valores de la marca vale más que una campaña de publicidad masiva. La clave es "genuina": la Generación Z detecta el contenido pagado y performativo con una velocidad que sigue sorprendiendo a las agencias de publicidad.
Lo que funciona son las colaboraciones donde el creador tiene libertad real para hablar del producto con honestidad, incluyendo las limitaciones. Un video donde un creador dice "este producto es increíble en X, pero flojo en Y" genera más credibilidad —y más ventas— que uno perfectamente producido donde todo es perfecto.
El dato que cambia la estrategia de cualquier marca
La tasa de compradores de redes sociales en la Generación Z es del 56%, comparada con el 36.5% del promedio general. Pero el número que más debería importar a las marcas es este: el 50% de los consumidores Gen Z investigan activamente una marca después de comprar. La compra no es el final del ciclo; es el inicio de la relación.
Esto tiene una implicación directa: el servicio postventa, la presencia activa en comunidades, la respuesta a preguntas en comentarios y la capacidad de la marca para seguir siendo relevante después de la transacción son tan importantes como cualquier estrategia de adquisición. Las marcas que entienden esto están construyendo comunidades. Las que no lo entienden están comprando clientes que no vuelven.
Qué hacer si quieres conectar con la Generación Z en 2026
La guía práctica se reduce a cuatro principios verificados. El primero es tratar TikTok e Instagram como motores de búsqueda, no solo como plataformas de entretenimiento: optimiza el contenido para que aparezca cuando alguien busca tu categoría de producto, no solo cuando el algoritmo decide mostrarlo. El segundo es priorizar a los creadores con comunidades pequeñas pero comprometidas sobre las cuentas masivas con bajo engagement real. El tercero es documentar la realidad del producto, incluyendo sus limitaciones, porque la transparencia es la nueva credibilidad. El cuarto es diseñar la experiencia post-compra como si fuera el inicio de la relación, porque para la Generación Z lo es.
El embudo de marketing no está muerto. Simplemente dejó de ser un embudo y se convirtió en algo mucho más parecido a cómo funciona la confianza entre personas: lento de construir, fácil de perder, y completamente inútil si es falso.
Si este contenido te fue útil, puedes apoyar el trabajo editorial de GlitchMentalMX.

