Apple está acelerando el desarrollo de tres dispositivos wearables centrados en inteligencia artificial: unos lentes inteligentes para competir con las Ray-Ban de Meta, un pin IA del tamaño de un AirTag y unos AirPods con cámara integrada. Los tres están diseñados para conectarse al iPhone y funcionar como extensiones de Siri, según reportes de Bloomberg y The Information publicados esta semana.
Si el timing suena urgente, es porque lo es. OpenAI, en colaboración con el exdirector de diseño de Apple Jony Ive, planea lanzar su propio dispositivo wearable en algún punto de 2026. Apple, que históricamente toma su tiempo antes de entrar en nuevas categorías de producto, claramente no quiere llegar tarde a esta.
El pin IA: los ojos y oídos del iPhone
El dispositivo más llamativo de los tres es el pin IA, descrito como un disco plano y circular con exterior de aluminio y vidrio, de un tamaño similar a un AirTag pero ligeramente más grueso. Cuenta con dos cámaras al frente, una estándar y una gran angular, tres micrófonos, un altavoz y carga inalámbrica.
Según Bloomberg, algunos empleados de Apple lo llaman internamente los ojos y oídos del iPhone. La idea es que el dispositivo funcione como un accesorio del teléfono, no como un producto independiente. El iPhone haría el procesamiento pesado; el pin capturaría lo que ocurre alrededor del usuario y lo alimentaría a Siri en tiempo real.
El paralelismo con el Humane AI Pin es inevitable. Ese dispositivo, creado por dos exempleados de Apple, fue un fracaso comercial notable: vendió menos de 10,000 unidades antes de ser adquirido por HP por 116 millones de dólares. Apple conoce ese antecedente y parece haber aprendido de él: en lugar de intentar ser un producto autónomo, el pin de Apple se ancla al ecosistema existente. Sin pantalla, sin proyector, sin pretender reemplazar al teléfono.
El lanzamiento más temprano posible sería 2027, y el propio Bloomberg advierte que el producto podría cancelarse antes de llegar al mercado. Apple no ha confirmado nada.
Los lentes inteligentes: la apuesta más avanzada
De los tres dispositivos, los lentes inteligentes son los que más progreso tienen. Apple, según TechCrunch, ha acelerado significativamente su desarrollo en los últimos meses. El nombre en código del proyecto es N50.
Los lentes no tendrán pantalla ni realidad aumentada, al menos en esta primera versión. Funcionarán con micrófonos, altavoces y dos cámaras: una de alta resolución para fotos y video, y una segunda para dar contexto visual a Siri, similar a cómo funciona Visual Intelligence en el iPhone 16. La producción podría arrancar a finales de 2026 con miras a un lanzamiento en 2027.
La competencia directa son las Ray-Ban de Meta, que han ganado tracción real en el mercado de los smart glasses. Apple llega tarde a ese segmento, pero con una ventaja estructural: su ecosistema y su base de usuarios leales.
AirPods con cámara: el más cercano al lanzamiento
El tercer dispositivo es el que podría llegar primero: unos AirPods equipados con una cámara de baja resolución. No está diseñada para tomar fotos o videos; su función es capturar información del entorno y dársela a Siri para respuestas más contextuales.
Según MacRumors, Apple podría lanzar estos AirPods tan pronto como en 2026. El concepto de fondo es el mismo en los tres productos: dar a la IA de Apple la capacidad de ver y escuchar el mundo en tiempo real, no solo responder preguntas basadas en texto.
El Siri que viene (y el que nunca llegó)
Los tres dispositivos están construidos alrededor de una versión radicalmente mejorada de Siri, un asistente con capacidades de chatbot que Apple planea lanzar con iOS 27. Lo relevante es que esa nueva versión de Siri usará los modelos de IA de Google Gemini, no los propios de Apple.
Es una confesión implícita: Apple no tiene hoy el modelo de lenguaje para competir con OpenAI o Google en el terreno puramente de IA. Pero sí tiene algo que ninguno de ellos tiene: una cadena de hardware diseñada para integrarse sin fricción en la vida diaria de cientos de millones de personas. Esa es la apuesta.
Si los tres dispositivos logran hacer que Siri sea genuinamente útil en el mundo físico, Apple no necesitará ganar la guerra de los modelos. Necesitará ganar la guerra de la adopción. Y en esa guerra, pocas compañías tienen mejor posición de salida.
