Gen Z prioriza viajes sobre ahorro: el 88% gasta más en 2026

Tendencias Gen Z: Jóvenes con estética futurista y pasaportes priorizando viajes y experiencias globales en 2026.

A pesar de la inflación, el costo de vida en aumento y la incertidumbre económica global, la Generación Z y los millennials están haciendo algo que desafía toda lógica financiera tradicional: están gastando más en viajes que nunca. Según el reporte Travel Pulse 2026 de Klook publicado el 11 de febrero, el 88% de los viajeros globales planea mantener o aumentar su presupuesto de viajes este año.

Esto no es un capricho. Es un cambio cultural profundo sobre cómo las generaciones más jóvenes definen valor, éxito y bienestar. Marcus Yong, vicepresidente de marketing global en Klook, lo resume así: "El viaje ha permanecido resiliente a pesar del aumento del costo de vida. Lo que estamos presenciando es un cambio fundamental en cómo los viajeros evalúan el valor".

La economía de las experiencias supera a los objetos materiales

Los datos de Klook revelan un patrón claro: cuando enfrentan costos crecientes, los viajeros jóvenes están eligiendo recortar gastos en compras y posesiones materiales en lugar de reducir actividades y experiencias. Esta tendencia es especialmente fuerte en Asia-Pacífico, donde los viajeros tienen casi el doble de probabilidad que sus contrapartes en Europa y Estados Unidos de aumentar el gasto en experiencias.

La intención de viaje también se mantiene firme. Nueve de cada diez viajeros globales planean un viaje internacional en 2026. De estos, el 61% espera viajar en la primera mitad del año, un aumento del 50% respecto al año pasado. En lugar de reducir gastos, están gastando de manera más inteligente, priorizando experiencias más ricas, itinerarios flexibles y descubrimiento más profundo.

Los viajeros de Asia-Pacífico lideran esta mentalidad de experiencias primero, siendo casi dos veces más propensos que sus contrapartes en Europa y Estados Unidos a aumentar el gasto en experiencias. Están dispuestos a pagar más en experiencias en todas las categorías, posicionando a la región como el motor líder del viaje orientado a experiencias.

El fin de los itinerarios de una sola parada

El viaje tradicional de una ciudad por semana está muriendo. Dos tercios de los viajeros planean visitar múltiples destinos por viaje, marcando un cambio claro hacia itinerarios de múltiples destinos/paradas. Las ciudades principales ya no son el objetivo final, sino puertas de entrada que permiten a los viajeros extender sus recorridos más allá de destinos familiares.

Los viajeros Gen Z de Asia-Pacífico están liderando este cambio. Favorecen itinerarios de ritmo más rápido y cargados de actividades, se aventuran activamente más allá de los puntos turísticos convencionales, y muestran una intención más fuerte de descubrir lugares menos conocidos. Japón sigue siendo uno de los destinos más considerados globalmente, pero la demanda se está dispersando cada vez más más allá de las ciudades principales hacia ubicaciones secundarias como Yokohama, Hiroshima y Nagoya.

Este patrón de viaje se extiende más allá de Asia. Destinos emergentes en Australia (Cairns, Hobart), Europa (Baix Llobregat, Tromsø) y el Medio Oriente (Sharjah, Hurghada) están ganando tracción entre viajeros que buscan diferenciación sobre repetición. Los viajeros citan experiencias locales auténticas (42%), la oportunidad de descubrir joyas ocultas (39%), y accesibilidad económica (37%) como los principales impulsores para explorar lugares menos conocidos.

Redes sociales e IA: el motor dual del descubrimiento

Las redes sociales siguen siendo el motor principal de influencia, con el 80% de los viajeros globales diciendo que influyen activamente en los destinos o experiencias que reservan. Críticamente, el contenido social ahora es un constructor de confianza, dando a los viajeros la confianza para explorar nuevos destinos y perseguir experiencias.

La IA ha emergido rápidamente como una herramienta de planificación de viajes, ahora ampliamente usada por el 91% de los viajeros globales. Sin embargo, su rol permanece en gran medida funcional. Los casos de uso más comunes para la IA son tareas relacionadas con viajes como investigación, traducción, organización de itinerarios y gestión de presupuestos.

Juntas, esta combinación crea un ciclo poderoso: el contenido social despierta el deseo inicial de viaje, y la IA ayuda a los viajeros a aplicar filtros prácticos como accesibilidad, facilidad de desplazamiento y tiempo requerido antes de comprometerse. Esto señala un cambio definitivo de la inspiración viral al descubrimiento validado.

Asia-Pacífico lidera el crecimiento global del viaje

Los viajeros de Asia-Pacífico tienen una intención 50% mayor de aumentar el gasto en viajes comparado con aquellos en Europa y Estados Unidos, cementando la posición de la región como el motor de crecimiento mundial del viaje. El 65% utiliza redes sociales combinadas con herramientas de IA para planificar itinerarios de múltiples paradas que evitan los puntos turísticos tradicionales.

Este enfoque no es lineal. Los viajeros jóvenes en la región están redefiniendo cómo se descubren y experimentan los destinos, mezclando inspiración digital con validación impulsada por IA para tomar decisiones. La planificación de viajes ya no sigue un embudo tradicional de conciencia a acción, sino un ciclo continuo de descubrimiento, validación y exploración.

El cambio también está impulsado por políticas de tránsito sin visa que facilitan viajes de múltiples destinos. Las conexiones persona a persona permiten que el mundo experimente Asia de primera mano. Shanghai, la "primera parada" para muchos, vio visitas entrantes saltar casi 40% el año pasado.

Por qué importa este cambio

Este no es solo un fenómeno de redes sociales pasajero. Representa un cambio generacional fundamental en cómo se valora el dinero y se definen las prioridades de vida. La Generación Z creció en un mundo donde la propiedad de vivienda es casi inalcanzable, donde las carreras tradicionales fueron reemplazadas por la economía gig, y donde el futuro económico es incierto.

En ese contexto, gastar en experiencias en lugar de acumular posesiones tiene sentido perfecto. Los objetos materiales se deprecian. Las memorias aprecian. Un viaje a Japón genera historias que duran décadas. Una compra impulsiva de ropa genera dopamina que dura días.

Marcus Yong de Klook lo resume bien: "En lugar de reducir gastos, están gastando de manera más inteligente, priorizando experiencias más ricas, itinerarios flexibles y descubrimiento más profundo. Buscan valor experiencial que va mucho más allá de simplemente marcar destinos de una lista". El viaje en 2026 está siendo redefinido por una nueva generación de viajeros que gastan de manera más inteligente y optan por valor experiencial sobre el turismo tradicional.