Si pensabas que la IA generativa ya había llegado lejos en texto e imagen, la música acaba de entrar a la misma carrera con el mismo peso. El 24 de febrero de 2026, Google anunció la adquisición de ProducerAI —la plataforma de creación musical con IA antes conocida como Riffusion— y su integración en Google Labs. La herramienta ya opera en más de 250 países y funciona con Lyria 3, el modelo de generación musical más avanzado de Google DeepMind.
El movimiento es más significativo de lo que parece a primera vista. No se trata solo de un nuevo juguete para crear canciones desde el teléfono. Se trata de la apuesta de Google por redefinir qué significa producir música en 2026.
Qué es ProducerAI y de dónde viene
ProducerAI fue lanzado en julio de 2025 como la evolución directa de Riffusion, una startup que había recibido una ronda semilla de cuatro millones de dólares en 2023, con inversores que incluían a The Chainsmokers. La propuesta original de Riffusion era convertir texto en clips de audio breves. ProducerAI amplió eso: la plataforma permite al usuario colaborar con un "productor" de IA que ayuda a generar sonidos, refinar letras, remezclar pistas y diseñar instrumentos completamente nuevos a partir de descripciones en lenguaje natural.
A principios de febrero, los usuarios de ProducerAI recibieron un correo pidiéndoles que descargaran todo su contenido antes del 20 de febrero porque "los modelos y generaciones anteriores dejarán de estar disponibles". Ahora sabemos por qué: Google estaba integrando sus propios modelos al sistema. Desde esa fecha, ProducerAI opera con Gemini para el razonamiento general, Lyria 3 como motor de generación de audio de alta fidelidad, Veo para componentes de video y Nano Banana para la generación de portadas de álbum.
La diferencia con Suno, Udio y la era del "slot machine"
El punto de diferenciación que Google y el equipo de ProducerAI repiten constantemente es el enfoque conversacional. Elias Roman, director de gestión de productos en Google Labs, lo dijo sin rodeos: "No es una herramienta donde pones tu prompt, giras la ruleta y algo sale. La realidad es que eso no es como se hace la buena música."
La distinción tiene sentido. Plataformas como Suno y Udio generan música en un clic, lo que es útil para contenido rápido pero limita el control creativo. ProducerAI apunta a un proceso más parecido al de un estudio real: el usuario describe lo que quiere, el sistema propone una dirección, el usuario ajusta el tempo, el estilo vocal, la instrumentación, y se itera hasta llegar al resultado deseado. En la versión actual, los usuarios pueden crear pistas de hasta tres minutos, lo que marca un salto frente a los clips de segundos que caracterizaban a la generación anterior de herramientas.
Lyria 3 ya había llegado a Gemini el 18 de febrero con la capacidad de generar pistas de 30 segundos a partir de texto o imágenes. ProducerAI es la cara profesional del mismo motor: más control, mayor duración, flujo de trabajo más cercano a la producción real. Artistas como Wyclef Jean, The Chainsmokers y Lecrae ya trabajaron con la plataforma en su desarrollo.
El problema que nadie resuelve todavía
La controversia alrededor de las herramientas de música generativa sigue sin resolverse, y Google no es la excepción. La empresa no ha revelado si el entrenamiento de Lyria 3 incluyó material con licencia de artistas. Eso importa, porque es el mismo punto de fricción que generó demandas contra otras plataformas de IA generativa en las industrias de imagen y texto.
La reacción del ecosistema musical ya está dividida. Bandcamp prohibió completamente la música generada por IA en su plataforma. Deezer implementó sistemas de detección para limitar su visibilidad. Al mismo tiempo, ProducerAI incrusta en cada pista generada el sello SynthID de Google, una marca de agua imperceptible al oído humano que permite identificar si el audio fue creado con IA.
El acceso a la plataforma es abierto: existe una versión gratuita con créditos limitados y planes de pago que arrancan desde los ocho dólares al mes por aproximadamente 600 canciones. Para uso profesional, los planes escalan hasta los 64 dólares mensuales.
Lo que Google está construyendo con ProducerAI no es solo una herramienta. Es la infraestructura para un nuevo modelo de producción musical donde la IA no reemplaza al artista sino que actúa como el técnico de sonido, el arreglista y el ingeniero de mezcla disponibles a cualquier hora. Si eso democratiza la música o la diluye es una pregunta que la industria tardará años en responder. El experimento ya empezó.
