El fin de semana pasado, cuando se conocieron los ataques de Estados Unidos sobre Irán que resultaron en la muerte del líder supremo Ali Jamenei, Bitcoin cayó con fuerza hasta situarse en torno a los $63,000-$64,000 dólares, según reportaron CoinDesk y Fortune en tiempo real. El lunes ya estaba de vuelta cerca de los $69,000. Hoy martes volvió a ceder terreno. No fue un colapso aislado: es el episodio más reciente en un mercado cripto que lleva casi cinco meses con el sentimiento a la baja, según el índice de sentimiento de mercado de CryptBull.
La reacción inicial: el miedo vende primero
Cuando hay escalada bélica o conflicto internacional, los inversores institucionales salen del riesgo de forma automática. Eso incluye a los activos más volátiles. La caída inicial fue rápida, impulsada por liquidaciones de posiciones apalancadas. El rebote del lunes no fue señal de recuperación estructural; fue el ajuste habitual una vez que la escalada no llegó al nivel de catástrofe que los mercados temían en el peor momento.
Lo que mostró la semana con claridad es algo que los análisis técnicos ya venían documentando: Bitcoin se mueve al ritmo de las acciones tecnológicas, no como el oro. El oro se comportó exactamente como el activo refugio tradicional que es, con el precio al alza durante la crisis. Bitcoin no siguió ese camino.
Kevin Crowther, fundador de KC Private Wealth, lo resumió con precisión en declaraciones recogidas por BeinCrypto: "La alta correlación de Bitcoin con las acciones de software debilita su caso como activo de cobertura en tiempos de incertidumbre".
El contexto que importa: el sentimiento en mínimos históricos
La geopolítica llegó en el peor momento posible para el mercado cripto. El índice Fear & Greed, que mide el sentimiento del mercado en una escala de 0 a 100, llegó a marcar un mínimo histórico de 5 durante la fase más aguda de la caída, según reportaron ETHNews y Coin Turk citando al analista Michaël van de Poppe. Para contexto: durante el colapso de FTX en 2022 el índice llegó a 12; durante la pandemia de COVID en marzo de 2020, a 9. Un 5 es el nivel más bajo en toda la historia de Bitcoin.
El rebote del 3 de marzo fue real: Bitcoin subió alrededor del 6% hasta los $69,423 y el índice de sentimiento comenzó a recuperarse, según datos de Spoted Crypto. Hoy 4 de marzo el índice ya apunta al alza, aunque la volatilidad sigue siendo el elemento dominante del mercado.
Los ETFs: el termómetro que cambió de lectura
Un dato que cambia la narrativa respecto a lo que ocurría en 2025: según Crypto.com, los ETFs de Bitcoin en Estados Unidos, que compraron alrededor de 46,000 bitcoin en el mismo período del año pasado, son vendedores netos en 2026. Ese giro elimina una de las fuentes más consistentes de presión compradora estructural que el mercado cripto había tenido desde la aprobación de los ETFs.
El rebote puntual del 2 de marzo, donde los ETFs registraron entradas importantes lideradas por BlackRock y Fidelity, fue una señal positiva pero no cambia el cuadro general: el dinero institucional está más cauteloso que hace un año.
Los aranceles de Trump como factor adicional
Más allá de Irán, hay otro factor que presiona a Bitcoin en marzo: los nuevos aranceles globales anunciados por el presidente Trump. Según Crypto.com, la combinación de tensión geopolítica y política comercial agresiva está creando un entorno de "huida del riesgo" en el que Bitcoin cae junto con las acciones tecnológicas. El patrón se repite: cuando hay incertidumbre macro, Bitcoin no actúa como refugio; actúa como activo de riesgo.
¿Qué esperar en marzo?
El rango de proyecciones para Bitcoin en 2026 es inusualmente amplio, lo cual es en sí mismo revelador. Según Crypto.com, cuando los expertos que modelan el mismo activo no pueden ponerse de acuerdo en un rango de $50,000 a $150,000, eso refleja incertidumbre macro genuina, no confusión sobre los fundamentos de Bitcoin. Standard Chartered recortó su pronóstico de fin de año a $50,000. Otros analistas de largo plazo mantienen objetivos de $100,000 o más para finales de 2026.
Lo que sí está documentado históricamente, según Crypto.com, es que lecturas de Fear & Greed en niveles extremadamente bajos han coincidido con puntos cercanos al fondo del mercado en ciclos anteriores. Eso no garantiza un rebote, pero sí sugiere que el consenso bajista en momentos de pánico extremo tiene un historial pobre como indicador de lo que viene.
El 18 de marzo, la Reserva Federal de Estados Unidos anuncia su decisión sobre las tasas de interés. Ese evento tiene potencial de mover los mercados en cualquier dirección. Bitcoin manteniéndose al alza en las próximas semanas daría señales técnicas más claras sobre si el rebote del 3 de marzo marca un cambio de tendencia o es solo una pausa dentro de la corrección.
